PRIMER SABADO EN LA PARROQUIA DE SAN ISIDORO DE SEVILLA


Con gran alegría celebramos el primer sábado del mes de Septiembre en la parroquia de San Isidoro de Sevilla, y como siempre, fuimos recibidos por el padre Jairo Orozco, quien con su acostumbrado calor humano y amor a la santísima Virgen, nos abrió las puertas de su parroquia.

1

Con la participación de algunas personas de la comunidad, se realizó el rezo del santo Rosario, pidiendo especialmente por el Romano Pontífice, por la iglesia Católica, por las comunidades religiosas, por los secuestrados y por la paz del mundo, así como por la conversión de los pecadores.

El padre Jairo ofreció durante el rezo del santo rosario y la meditación, el sacramento de la confesión, y fue tanta la gente que quería confesarse, que una vez terminada la eucaristía, el padre debió seguir confesando, quedando así demostrado el crecimiento espiritual de ésta comunidad.

23

La meditación fue realizada por la señora Constanza Rubio, quien participa activamente en el equipo parroquial de San Isidoro de Sevilla. Recordamos el cuarto misterio glorioso, “LA ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA AL CIELO”. En su meditación, la señora Constanza nos llevó a recordar algunos grandes hombres de la iglesia, como fueron San Antonio, quien afirmó: “Dios reunió todas las aguas y las llamó mar; reunió todas sus gracias y las llamó María”, también nos recordó a Tertuliano quien afirmo que “si Dios puso tanto cuidado al formar el cuerpo de Adán, porque su pensamiento volaba hasta Cristo, que debería nacer de él, ¿cuánto mayor cuidado no habrá tenido al formar el cuerpo de María, de la cual debería nacer no de modo remoto y mediato, sino de modo próximo e inmediato el Verbo Encarnado?”. Por último nos recordó a su santidad el Papa Pío XII, quien afirmara que, “Por un privilegio enteramente singular, Ella venció el pecado con su Concepción Inmaculada; y por tal motivo no estuvo sujeta a la ley de permanecer en la corrupción del sepulcro, ni tuvo que esperar la redención del cuerpo hasta el fin d e los tiempos” .

4 5

Una vez culminada la eucaristía, el padre Jairo presidió la ceremonia de coronación de nuestra señora, como es la costumbre de los Heraldos del Evangelio.

Al término de las aclamaciones a Nuestra Señora, con gran emoción y alegría, una pareja de esposos que han asistido con devoción a los primeros sábados, fueron seleccionados por el padre Jairo para coronar a Nuestra señora.

6 7

De esta manera cumplimos con el mandato de nuestra Señora en Fátima y así plenos de fe y esperanza, ansiamos vehementemente que llegue el día en que su inmaculado corazón triunfará y como ella nos lo prometió, esperamos recibir su asistencia especial en el momento de nuestra muerte.

Agregue un comentario