MISIÓN MARIANA EN LA MESA

El domingo 12 de Diciembre, día de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de las Américas, fueron invitados 25 Terciarios de los Heraldos del Evangelio al acogedor municipio de  La Mesa para participar en una concurrida  procesión que fue dirigida por el P. Andrés Beltrán, Vicario de la parroquia Santa Bárbara y acompañada el P. Donaldo Aldana, Juez del Tribunal Eclesiástico. En la misma participaron un grupo de la Legión de María con su estandarte, el grupo de las señoras del apostolado del Oratorio con 5 capillitas, el grupo de oración con su emblema, un grupo de acólitos elegantemente vestidos de rojo y blanco llevando el Cristo, el incienso y la naveta; admirable la participación de  numerosos fieles. Fueron rezando el rosario con cantos intercalados y proclamas como: ¿Quién causa tanta alegría? y todos respondían: ¡La Virgen María!; ¡En Fátima La Virgen Santísima prometió!, y todos respondían fuertemente: ¡Por Fin Mi Inmaculado Corazón Triunfará!

Al llegar al parque sonaron las campanas del antiguo y precioso templo y se escuchaban los cantos en gregoriano cantados por los Caballeros de la Virgen.
El templo estaba llenísimo y la Eucaristía fue presidida por el carismático Revdo. P. Andrés Beltrán, quien de manera muy didáctica y expresiva nos habló en el sermón de Nuestra Señora de Guadalupe y del privilegio y señal de cariño de la Virgen de Fátima de visitarles en ese día. Explicó muy bien que la conversión de la cual habla la Madre de Dios consiste en 4 cosas: asistir a la santa Misa, recibir la Comunión, confesarse y rezar el rosario diariamente y en familia. El Padre Andrés coronó la imagen peregrina de Nuestra Señora del Inmaculado Corazón y doña Mercedes Triana, Terciaria de los Caballeros -que es la persona que  nos invitó y preparó todo- le puso el rosario en medio de los aplausos y las lágrimas de los fieles asistentes.
Antes de concluir, el celebrante agradeció la presencia de los Terciarios de los Caballeros de la Virgen e hizo pasar  adelante a un grupo de 6 feligreses de La Mesa que se habían consagrado a Nuestra Señora según el método de San Luis María Grignión de Montfort preparados por la Sra. Mercedes, recibiendo un fuerte aplauso. Un buen número de personas se anotó para comenzar en breve otro curso de consagración. También las coordinadoras del Oratorio fueron llamadas por el padre al presbiterio y felicitadas por ese gran trabajo evangelizador.
Acabada la misma fuimos invitados por la Sra. Mercedes a su muy agradable casa, a una deliciosa parrillada, bajo la sombra  de los árboles cuajados de unas apetitosas mandarinas y unas preciosas orquídeas.
Regresamos llenos de alegría ya que además en el viaje fuimos cantando, rezando y participando todos en el juego de adivinar el personaje.

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