AYUDA MATERIAL Y ESPIRITUAL A NUESTRO HERMANOS MÁS NECESITADOS

A partir del sábado 26 de Noviembre y los próximos sábados sucesivos los Terciarios de los Caballeros de la Virgen, visitarán varios sectores de pobreza extrema para llevarles mercados, ropa, juguetes y el consuelo espiritual de una visita de la imagen peregrina del Inmaculado Corazón de María.

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Este sábado 26 de Noviembre se visitaron más de 50 casitas en Ciudad Bolívar en la parte más alta, subiendo hacia Sierra Morena y cuando se acaba el asfalto, se sigue hacia Caracolí y La Isla. Nos acompañó el dedicado y admirable Párroco P. Julián Gómez, a los sectores El Progreso y El Arroyo, quien en cada casa él personalmente entregaba el mercado y sobre todo dejaba su bendición. 20 Terciarios y aspirantes participaron en ésta jornada evangelizadora, iban cantando himnos a la Virgen, mientras bajaban unas laderas enlodadas y al contactar a las familia entraban con Nuestra Señora a las casas, se rezaban por las intenciones de ellos, la ama de casa coronaba la Imagen como Reina de su hogar, se les dejaba estampas con oraciones y se aprovechaba para incentivarles a ir a la Iglesia y frecuentar los sacramentos.

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Encontraron muchos jóvenes y niños, y a pesar de a pobreza había una cierta vitalidad, alegría y fe que no se encuentra muchas veces en los barrios mejor abastecidos.

Una señora lloraba de la emoción y exclamaba: “qué sorpresa Mamita María, tú nunca nos abandonas”, más adelante otra mujer del Chocó comentaba: “Yo soy católica y nunca cambiaré mi fe, y moriré católica”. Una niña inocente que apareció junto con su abuela comentó mientras recibía una muñeca de regalo nos contó que en el pueblo que nació siempre el 8 de Diciembre sacaban banderas en honra de La Inmaculada y cuando llegó a Ciudad Bolívar-Caracolí nadie lo hacía, entonces  dijo a su abuelita, que los vecinos no son católicos porque no sacan la bandera de la Virgen.

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Todos volvieron quemados por el sol, pero alegres de servir a nuestros hermanos  más necesitados no solamente por la ayuda material sino por el consuelo del apostolado espiritual, bien cumpliéndose  esa frase que dice que el que vive para servir, sirve para vivir.

Felicitamos al Padre Julián, a los que participaron, prepararon y donaron, que Nuestra Señora les recompense cien veces más.

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