Terciarios de los Heraldos del Evangelio peregrinan en Europa –Asís

Imaginemos en una de estas calles el encuentro que tuvo San francisco con santo Domingo de Guzmán, ya que eran contemporáneos.Al verse los dos cayeron de rodillas y cada uno se quedó contemplando el reflejo de Dios en el alma del otro, porque cada santo refleja un lado del propio Dios.

 

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *