II SERIE MISION MARIANA EN CASUCÁ II

Cada familia recibía de regalo de navidad, un mercado, rosario, medallas, y juguetes para todos los niños.

Un señor reciclador, que tenía la mitad de su cuarto lleno de botellas plásticas, parado en la entrada decía: ¨yo soy católico, rezo el Padre Nuestro, el credo, la Ave maría y los evangélicos cuando vienen, que siempre están por aquí, no me convencen y siempre defiendo mi religión¨.

 

Otra señora decía a uno de los Caballeros que acompañaba la Misión: “cuidado Padrecito que no se nos vaya a caer, por lo empinada de las laderas y lo resbaloso” y ofrecía su brazo para servir de apoyo.

En cada casa se les incentivaba para frecuentar la Iglesia y bautizar a sus hijos, que no pocos no lo habían hecho. Es doloroso constatar la pobreza material de la gente, pero sobretodo la peor de la pobreza que es la espiritual,  como afirma el Papa Benedicto XVI.

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