PARA TODOS LOS TERCIARIOS, CONSAGRADOS Y AMIGOS DE LOS CABALLEROS DE LA VIRGEN

¨Sabed que una Virgen concebirá y tendrá un hijo, y su nombre será Emmanuel, o Dios con nosotros¨, Isaías 7-14. Profetiza Isaías, 500 antes del nacimiento de Nuestro Señor.

El fiat dado por Nuestra Señora al ángel San Gabriel cambió la historia, esa fidelidad atrajo a la tierra a un Dios para que se hizo hombre y de esa forma nosotros hombres transformarnos en divinos, por la participación en la gracia, que es su vida divina. Qué privilegio y como si fuera poco, Nuestro Señor nos dejó como Madre, a su propia Madre.

Pidamos que en ésta navidad nuestra Madre María Santísima y el gran San José, que evidentemente tenía proporción de santidad con Ella, que nos comuniquen las gracias, su admiración y veneración que ellos sintieron cuando tuvieron en sus brazos al Salvador de la humanidad. Que participemos de su fe, esperanza y amor, para así ser plenamente
evangelizadores, en éste mundo que se apartó de Dios.

No queremos ser como los pastores que al recibir la noticia del nacimiento del Emanuel, del enviado de las naciones, de parte de los ángeles, fueron rápidamente para  adorarlo, pero después los Evangelios no dicen nada de ellos, bien podrían haber sido discípulos o apóstoles y se acabaron probablemente olvidando del Niño Jesús. Y claro, no queremos ser como Herodes que lleno de envidia y comparación quería matar a Jesús hecho hombre. Queremos eso sí, ser como los Santos Reyes Magos, que vivieron esperando su nacimiento y cuando vieron la estrella salieron para Belén, llevándole regalos y con el alma llena de santa ansiedad y admiración. Al verlo lo adoraron profundamente y cuando regresaron a sus reinos, mantenían las gracias de su recuerdo y vivieron hasta el fin de sus días en función de Jesús y de María, por eso son santos y están enterrados en la Catedral de Colonia, en el altar mayor.

Y aprovechamos para agradecer del fondo del corazón por toda su participación abnegada en las misiones, cursos, congresos, retiros, visitas a hospitales, entidades varias, con Nuestra Señora.

Apostolado hecho para la mayor gloria de Dios y Su Madre. Y hacemos votos que el 2013 nos abra condiciones para junto con nuestro queridísimo Padre y Fundador Mons. Juan Scognamilio Clá Días, centuplicar la dedicación, oraciones y esfuerzos para atraer a la
tierra el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.

Gustavo Ponce M.

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