VIGILIA CON LOS TERCIARIOS DE LOS HERALDOS DEL EVANGELIO EN LA FIESTA DE CRISTO REY

En la capilla de Fátima de la calle 75 con cra. 11 se realizó una vigilia de oraciones frente al Santísimo Sacramento expuesto desde las 18.00 horas p.m. del sábado 23 de Noviembre hasta las 6 a.m. del domingo 24, día de Cristo Rey. Cerca de 100 Terciarios y consagrados a María acompañaron una buena parte de la vigilia.

Se inició con una bella Eucaristía celebrada por el P. Diego Moncada E.P. En cada hora habían meditaciones relativas a Cristo Rey en base al libro de los Comentarios inéditos de los Evangelios de Mons. Juan Clá Días, también sobre el amor a la Iglesia con textos del Profesor Plinio Correa de Oliveira y otras meditaciones alusivas al amor a la Eucaristía de San Agustín, San Pedro Julián Eymard y por último meditaciones sobre la belleza del trabajo de evangelización del laico Heraldo del Evangelio como colaborador del apostolado. El ambiente era de serenidad y contrastada alegría. La presencia de Nuestro Señor Eucarístico se comunicaba con cada alma, en su interior  en medio del silencio o del arrullo de las músicas gregorianas, dejando huellas de confianza, paz y deseo de dar más en la línea de la santidad y la entrega a nuestros hermanos.

He aquí algunos trechos luminosos que se meditaron: “La santidad no depende tanto de un esfuerzo personal, ya que es una dádiva de Dios”; “seamos como águilas que vuelan hacia Jesús Eucarístico y no como seres que se arrastran en pos del mundo”. En otra meditación: “El demonio está loco por aparecer al mundo y hacerse adorar, y nuestra vocación es decirle fuera, vaya al infierno con sus secuaces de donde nunca debió salir, ya que el futuro no es suyo, ya que es nuestro”. “El triunfo de Cristo se dará por medio del Triunfo del Inmaculado Corazón de María, según está profetizado en Fátima”. Muchos fueron los “flashes”: esos impactos luminosos que quedan en los corazones de los participantes.

En una meditación de las últimas Mons. Juan Clá decía: “La señora Doña Lucilia Ribeiro dos Santos, Madre de nuestro añorado Profesor Plinio con frecuencia le decía a su hijo: “vivir lo que se dice vivir, es estar juntos, mirarse y quererse bien”, se puede parafrasear diciendo: que” vivir lo que se dice vivir, es estar junto al Santísimo Sacramento, mirarlo y quererlo bien”. Ahí está un ante gozo de la visión beatífica y por supuesto de la felicidad en ésta vida, porque nuestra alma gime por los absolutos celestes y secundariamente debe ir tras de los relativos terrenos.

Felicitamos a todos los sacrificados participantes, y en especial a la Srta. Jenny Novoa que con tanto esfuerzo y buen criterio preparó las meditaciones, y también al Caballero Julián Sáenz y la Sra. Patricia Gaitán, que con su actitud discreta y efectiva ayudó para el buen suceso de la vigilia. Que Nuestra Señora les alcance gracias superabundantes por el bien que  realizaron.

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