RETIRO ANUAL DE LOS COOPERADORES DE LOS HERALDOS DEL EVANGELIO

Del 7 al 9 de marzo se llevó a cabo el retiro anual de los Cooperadores en la casa de Ejercicios Cristo Rey de las Hermanas Esclavas de Cristo Rey. Es una acogedora casa, donde se siente mucha paz y la sensación de no sólo estar fuera de la ciudad sino a medio camino entre el Cielo y la Tierra.
Días pasados en silencio, en mucho recogimiento; participaron en 3 Eucaristías, 3 adoraciones frente al Santísimo Sacramento, rosario procesional y cenas escuchando música gregoriana con velas. Los 36 participantes recibieron fuertes gracias sobrenaturales en la línea de avanzar en el camino de la santidad y del apostolado, puesto que el tema era ese.
El P. Carlos Tejedor Ricci E.P. y el Caballero Gabriel Escobar estuvieron a cargo de las conferencias que eran alternadas con videos sobre el paso de nuestro querido fundador Mons. Juan Scognamiglio Clá Dias por Colombia.

En la reunión inicial el P. Carlos les comentó que en cierta ocasión una persona que tenía una casa en medio del bosque y como estaba cansado la quiso vender y pidió a un amigo poeta que le hiciese un aviso especial de venta. El amigo le pidió dos días para pasar en su casa para inspirarse y luego le presentó la propaganda. “Adquiera una casa silenciosa, con mucha paz, en que por la mañana se escucha el ruido de los pájaros y el murmullo del agua que corre; es un pequeño paraíso junto a la naturaleza, etc”. El dueño al leer quedó emocionado y se arrepintió de venderla. Sucede que se había desgastado en relación a su casa y sólo leyendo recobró el encanto de lo que tenía. Así puede pasarnos a nosotros con la vocación y con las gracias sobrenaturales que Dios nos da, por eso necesitamos encontrar ese “reencanto” caso lo hayamos perdido. Y en éste retiro antes de analizar nuestras faltas y pecados, que todos tenemos, vamos a hacer un recuento de las gracias y dones que Nuestra Sra. nos ha obtenido a cada uno para agradecer. Analicemos las bondades de Dios, sus paciencias y cómo Él nos sigue y nos persigue para salvarnos y santificarnos. Y dentro de esos dones está la conversión y haber conocido a los Heraldos del Evangelio y junto con ellos hacer apostolado y proclamar el reino de Dios.

Los momentos de meditación eran intensos y muy bendecidos, porque cuando hablamos Dios calla, y cuando nosotros callamos, Dios habla.
Todos nosotros que vivimos en angustias y depresiones en el mundo, durante el retiro el estado temperamental era de una serenidad, equilibrio y seriedad, que bien podríamos afirmar que es un estado óptimo cercano a la santidad, y que si viviésemos siempre así nuestra vida sería diferente.

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