Seminarista con cáncer terminal escribe a mujer que planea suicidarse (*)

Washington (Viernes, 31-10-2014, Gaudium Press) Phillip Johnson no recibió la noticia de su cáncer de forma estoica, imperturbable. “Recuerdo el momento en que vi las imágenes computarizadas de los escaneos cerebrales. Fui a la capilla de la base y caí al piso llorando. Le pregunté a Dios ‘¿por qué yo?'”, escribió Johnson en una columna publicada el 22 de octubre, titulada “Querida Brittany: Nuestras vidas valen vivirlas, incluso con cáncer cerebral”, para el sitio web de la Diócesis de Raleigh, EE.UU.

Foto: Raleighvocations.org

A Phillip, que actualmente tiene 30 años, le diagnosticaron cáncer cerebral de grado III hace seis años, cuando servía como oficial de la marina estadounidense en el Golfo Pérsico. Después del diagnóstico entró al seminario, y espera ordenarse como diácono al inicio del 2015 y sacerdote en 2016.

Él es consciente de la evolución normal de su enfermedad: “Gradualmente perderé control de mis funciones corporales en una edad joven, desde parálisis a incontinencia, y es muy probable que mis facultades mentales también desaparecerán y me llevarán a confusión y alucinaciones antes de mi muerte”.

Entretanto, afirma con claridad su valía como persona, en todas las fases de su existencia: “Mi vida significa algo para mí, para Dios y para mi familia y amigos, y, salvo una recuperación milagrosa, continuará significando algo mucho después de que esté paralizado en una cama de hospital”.

“Mi familia y amigos me aman por quien soy, no solo por los rasgos de personalidad que lentamente se irán si este tumor avanza y toma mi vida”.

Su mensaje a Brittany Maynard

Él también ve con ojos humanos el sufrimiento de Brittany Maynard, la mujer que anunció su suicidio asistido para próximos días. Sin embargo, declara que ha aprendido que “el sufrimiento y el dolor de corazón que es parte de la condición humana no tiene que ser desperdiciado e interrumpido por miedo o buscando control en una situación aparentemente incontrolable”. En estos años, que han sido también de sufrimiento, Phillip ha podido ayudar espiritualmente a personas en situaciones parecidas.

“No buscamos el dolor por sí mismo, sino que nuestro sufrimiento puede tener gran significado si tratamos de unirlo a la Pasión de Cristo y ofrecerlo por la conversión o intenciones de otros”.

Johnson dijo que al acabar su vida prematuramente, Maynard se perderá los “momentos más íntimos de su vida” a cambio de una opción más rápida “que se enfoca más en sí misma que en cualquier otro”.

Phillip Johnson ha experimentado dolor, pero también alegría. “Aún me pongo triste. Aún lloro -dice-. Aún le ruego a Dios que me muestre su voluntad a través de todo este sufrimiento y me permita ser su sacerdote si es su voluntad, pero sé que no estoy solo en mi sufrimiento”, dijo, señalando el apoyo de su familia, amigos y de la Iglesia.

Johnson reza por Maynard en su enfermedad, para que ella “entienda el amor que todos tenemos por ella antes de que acabe con su propia vida”. Si ella, abandonando la idea del suicidio, lucha en su situación, ella sería “un ejemplo increíble e inspiración para otros incontables en su situación”.

“Ella ciertamente sería una inspiración para mí mientras continúo la lucha contra mi propio cáncer”.

Con información de ACI

Contenido publicado en es.gaudiumpress.org

(*) A pesar del lamentable hecho sucedido con Brittany Maynard, quisimos hacer público este mensaje que muestra la manera heroica de cómo un seminarista católico vive actualmente esta enfermedad y su deseo ferviente de hacer apostolado.

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