MISION MARIANA Y REPARTICIÓN DE MERCADOS EN CASUCÁ I

El domingo 7 de diciembre, vísperas de la fiesta de la Inmaculada Concepción de María, 40 cooperadores de los HERALDOS DEL EVANGELIO pudieron visitar el barrio de Casucá, que se sitúa en el sur, arriba de ciudad Bolívar, por Sierra Leona, Caracolí, hasta llegar a la Isla.

Habiendo conversado anteriormente con su Párroco el dinámico P. JULIÁN GÓMEZ, nos envió a 3 señoras de su confianza para acompañarnos en ésta operación evangelizadora y humanitaria.

Se conformaron tres grupos de 13 personas cada uno. Uno se llamó GRUPO SAN MIGUEL y su lema fue: San Miguel, ángel fiel, espíritu de luz, protégenos en ésta misión. El segundo se llamó SAN RAFAEL, y su grito de acción fue: Arcángel fiel, guíanos por el camino del bien y el tercero se denominó SAN GABRIEL y su lema fue: San Gabriel ángel anunciador de la Vírgen en vos confiamos.

Con mucho entusiasmo los voluntarios de los CABALLEROS DE LA VIRGEN fueron en caravana hacia el lugar de la misión. Cada grupo partió para un lugar determinado de la Isla, con su estandarte, un oratorio de busto de Nuestra Señora del Inmaculado Corazón de María y decenas de mercados, con biblias, libros de oraciones y juguetes.

Cada grupo iba cantando y fue bajando una ladera mojada de por lo menos 150 metros de altura, e iban entrando en cada casita o rancho.

Lo primero era rezar por la familia, coronar a Nuestra Señora para que tomara cuenta del hogar y posteriormente se le dejaba el mercado y juguetes para cada niño que aparecía.

Era impresionante ver la fe de estos hermanos que recibían con mucho respeto a los misioneros Heraldos, rezaban y agradecían con mucha alegría.
Un señor al vernos se entusiasmó y nos dijo: “El año pasado también vinieron, qué alegría verlos, que mi Dios y María Santísima les pague por acordarse de nosotros”.

“Vengan a mi casita para que la bendigan con la presencia de la Vírgen. Si me dan mercado no me interesa pero quiero que Ella me bendiga”.
Otro decía: “Yo también soy católico y nunca abandonaré ni a la Iglesia ni a María Santísima. Vengan siempre que da gusto verlos, ustedes nos contagian fe”.

Muchos de nuestros hermanos cooperadores conversaban con mucha alegría: “qué bella misión! lo que me gusta de los Heraldos es la combinación entre oración y acción”.

Otra muchacha joven que iba por primera vez dijo: “valió la pena haber venido. Uno acaba viendo la vida con otros ojos, ya que muchos jóvenes piensan que la vida es gozar, rumbas y placer y aquí se ve gente que tiene vida dura, con cuántas necesidades y viven en medio de sacrificios. Pero al fin al cabo están serenos y con fe”.

Agradecemos a las decenas de personas que donaron mercados, juguetes, biblias para entregar a nuestros hermanos mas necesitados, que Nuestra Señora les pague el cien por uno. Y felicitamos a la Cooperadora Sra Elsa Marina Hernández por toda la organización de esta importante obra y a los valientes cooperadores y consagrados que participaron.

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